Transgénicos: el origen (EEUU)

En EEUU, donde nos llevan unos cuantos años de ventaja en el uso de organismos genéticamente modificados (OGM), han aparecido unas hierbas gigantes resistentes al herbicida Roundup que están invadiendo los cultivos de Monsanto (gran empresa del sector agrícola) en todos los estados del sur, obligando a utilizar más herbicidas o abandonar sus tierras y retomar los métodos tradicionales. ¿Sabes cuál es el verdadero motivo del uso de OGM?

  • Por un lado, la resistencia o tolerancia a un herbicida patentado y altamente tóxico llamado glifosato. Pues bien, todos los agricultores que compren semillas patentadas OGM de Monsanto y afines están obligados a adquirir el glifosato, patentado y comercializado por Monsanto desde 1970. Todo un negocio.
  • Por otro lado, las semillas han sido modificadas genéticamente para resistir el ataque de algunos insectos.

Es decir, no existe ninguna semilla OGM que logre un rendimiento superior al de las semillas convencionales ni que requiera menos herbicidas químicos tóxicos.

EEUU empezó a cultivar OGM a gran escala en 1997, sobre todo de maíz, soja y algodón. En la actualidad ocupan entre el 85 y el 91% de la superficie de cultivo de estas plantas. Pero la naturaleza ha respondido, y lo ha hecho creando unas hierbas gigantes (palmer pigweed) resistentes al Roundup, que pueden alcanzar los 2,4 metros de altura e invadir toda una plantación en sólo un año.

El glifosato y el Roundup se publicitan como “menos tóxicos que la sal de mesa”, pero un estudio de un equipo francés dirigido por el biólogo molecular Seralini, demostró que el Roundup llevaba un ingrediente inerte específico, la polioxietilamina, o POEA, más mortal para las células humanas embrionarias, placentarias y umbilicales que el propio glifosato. Pero, lógicamente, Monsanto se niega a publicar detalles del contenido de su Roundup y del glifosato, alegando que es su propiedad.

La solución planteada a los agricultores por parte de Monsanto se reduce a aconsejar que alternen cultivos y utilicen distintos herbicidas (producidos por Monsanto), así como animarles a mezclar el glifosato con otros herbicidas más antiguos, como el 2,4-D, prohibido en Suecia, Dinamarca y Noruega por su relación con el cáncer, daños en el sistema reproductor y neurológico.

Por cierto, el 2,4-D es un componente del Agente Naranja. ¿Y qué es el Agente Naranja? Resulta que en los años 70, las entonces empresas químicas Monsanto Chemicals, DuPont y Dow Chemicals, con el importante aporte económico de la Fundación Rockefeller, empezaron a experimentar con semillas OGM, creando el Agente Naranja, altamente tóxico, que fue utilizado en Vietnam, y la dioxina. Supuso un auténtico escándalo, pues mintieron para ocultar el verdadero daño causado a sus propios empleados y a las poblaciones civiles y militares expuestas a ellos.

Y por si fuera poco, el Ministerio de Agricultura de EEUU ha permitido la comercialización de la alfalfa Roundup Ready (que proviene de semillas transgénicas diseñadas para sobrevivir al Roundp), dirigida a alimentar a animales de granja. Mientras, recientes estudios han determinado que el Roundup Ready contiene un organismo hasta ahora desconocido, que puede provocar abortos e infertilidad en los animales de granja. En uno de ellos, 450 de 1000 vacas preñadas alimentadas con salvado de trigo tratado con glifosato sufrieron abortos espontáneos, mientras que 1000 vacas preñadas alimentadas con heno llegaron hasta el final.

La consecuencia de todo esto es que en EEUU muchos agricultores están retomando cultivos convencionales e incluso los agricultores ecológicos no son capaces de satisfacer a la creciente demanda de este tipo de productos. Lo indignante es que en la UE, lejos de aprender de la experiencia norteamericana, pretenden ampliar el uso de OGMs.

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