Historia de una tarta industrial

Recientemente leí un artículo en la web ladyverd.com que me dejó bastante estupefacto. Considero que estoy bastante al día en cuanto al negocio de la industria alimentaria, soy consciente de la cantidad de aditivos químicos que se utilizan en la producción industrial, así como de los pesticidas, fungicidas y demás que se utilizan en el cultivo de la mayoría de alimentos. Las noticias sobre los transgénicos y sobre la corporación Monsanto no son extrañas para mí. Pero cuando te lo cuentan así, de manera tan descriptiva y concreta, no puedes dejar de sorprenderte.

Claude Bourguignon, ingeniero agrónomo, doctor en ciencias y director del laboratorio belga de Análisis Microbiológicos del Suelo, analizó una tarta industrial de las que podemos encontrar en cualquier supermercado, componente por componente, describiendo los tratamientos a los que fueron sometidos para su fabricación. Aquí tenéis el resultado:

La harina. Los granos de trigo se bañaron con un fungicida antes de sembrarlos. Durante su cultivo, el trigo recibió entre dos y seis tratamientos de pesticidas y, dependiendo del año, un tratamiento de hormonas con el fin de acortar el tamaño del tallo y evitar plagas. El trigo recibió asimismo una importante dosis de abonos: 240 Kg de nitrógeno, 100 Kg de fósforo y otros 100 Kg de potasio por hectárea. En el silo, después de la cosecha, los granos se fumigaron con tetracloruro de carbono y con bisulfito de carbono. En el proceso de molido, la harina recibe algunos cloruros, ácido ascórbico, harina de haba, gluten y amilosa.

La levadura. La levadura se trata con silicato de calcio y almidón y se blanquea con permanganato de potasio.

Materia grasa. Contienen el antioxidante butil hidroxitolueno y un emulsionante tipo lecitina.

La crema.

  • Los huevos. provienen de la cría industrial (número 3), en la que las gallinas se alimentan con granulados que contienen antioxidantes (E330 a E311), aromas, emulsionantes como el alginato de calcio, conservantes como el ácido fórmico, colorantes como el capsanteno, agentes aglutinantes como el lignosulfato y aromas para hacer apetecible toda esta mezcla.
  • La leche. Proviene de una ganadería industrial en la que las vacas reciben una alimentación rica en productos químicos:
  1. Antibióticos como el flavofosfolipol (E212) o el monensinsodio (E714).
  2. Antioxidantes como ascorbato de sodio (E301), alfatocoferol de síntesis (E307), butilhidro tolueno (E321) o etoxiquina (E324).
  3. Emulsionantes como el alginato de propilenglicol (E405) o el polietilenglicol (E496).
  4. Conservantes como el ácido acético, el ácido tartárico (E334) o el ácido propiónico (E280) y sus derivados (E281 a 284).
  5. Compuestos nitrogenados químicos como la urea (E801).
  6. Aglutinantes como el isobutano (E803).
  7. Colorantes como el E131 o el 142.
  8. Glutamato de sodio, para que las vacas encuentren la mezcla más apetecible.
  • Los aceites. Se extrajeron por medio de disolventes como la acetona, después se refinaron con la ayuda de ácido sulfúrico, lavados en caliente y neutralizados con lejía de soda. Se decoloraron con dióxido de cloro o con bicarbonato de potasio y se eliminaron los olores con cloruro de cinc. Después se colorearon con curcumina.
  • Una vez obtenida, la crema se aromatiza y se estabiliza con ácido algínico (E400).

Si la tarta fuera de frutas, habría que añadir a este impresionante cóctel químico los tratamientos que reciben los cultivos frutales (entre 10 y  40 tratamientos con pesticidas), además de la química utilizada durante el proceso de fabricación de la tarta (decolorar la fruta, colorearla, diversos baños para conservarla, etc.).

El azúcar se obtiene por decantación con cal y anhídrido sulfuroso y se procede a refinarla con alcohol isoprofílico.

Fuente (en francés)

El problema es que muchas pastelerías trabajan con harina y levadura que ya compran tratada, como el resto de alimentos para hacer la crema y, por supuesto, el azúcar. Yo os aconsejaría experimentar en la cocina y probar a hacer vuestras propias tartas, con productos ecológicos y, si es posible, evitando productos nocivos para nuestra salud, como el azúcar refinada. La tarta que podéis ver en la imagen no es precisamente de supermercado y, además, cumple las premisas de respetar nuestra salud a pesar de ser una tarta, pues no contiene ni azúcar, ni huevo, ni leche. Utiliza como edulcorante el ágave y como sustitutivo de la leche, la leche de avena. La receta es obra de Joaquín Adarve y la he tomado prestada de la web Conasi.eu. Espero que os guste:

Ingredientes para 8 personas:
  • Para la masa:
  1. 250 gr de harina de espelta semiintegral
  2. 70 gr de aceite de oliva
  3. 100 gr de pasas
  4. 1/2 sobre de levadura de pastelería
  5. 3 cucharadas de endulzante (puede ser ágave, melaza de cereales o jugo de concentrado de manzana).
  6. Una pizca de sal
  7. 85 gr. de agua
  • Para el relleno
  1. 450 gr de plátanos troceados (que estén en su punto de madurez)
  2. 60 gr de algarroba en polvo
  3. 25 gr de ágave u otro endulzante
  4. 250 ml de leche de avena
  5. Una pizca de canela
  6. Opcional
  7. sésamo para decorar
Instrucciones
  1. Mezclar los ingredientes de la masa y amasar hasta obtener una textura elástica.
  2. Extender la masa sobre el molde. Si no es un molde de silicona, poner un papel de horno o aceite en la base.
  3. Hornear la masa durante unos 10 minutos a unos 180º, para que no quede cruda.
  4. Por otro lado, mezclar la algarroba, el ágave y la leche de avena. Triturar.
  5. Extender los plátanos sobre la masa ya horneada y agregar la mezcla de algarroba.
  6. Si se quiere, poner un poco de sésamo por encima para decorar.
  7. Hornear durante unos 20 minutos a unos 180º.
Notas
  • Si se desea, se puede utilizar una harina sin gluten, por ejemplo harina de arroz, obteniendo igual resultado.
  • La leche de avena da cremosidad y textura al pastel cuando se hornea. Si se quiere utilizar otro tipo de leche, como leche de arroz o de vaca recomendamos poner una cucharada de harina de maíz para conseguir esa misma textura.
  • Para decorar el pastel hemos hecho una salsa con algarroba en polvo, leche de avena, un poco de endulzante y aceite de oliva.
  • Para darle textura le hemos añadido un poco de harina de maíz y la hemos cocinado unos minutos al fuego. Parece chocolate y está deliciosa!!

This Post Has One Comment

  1. ana

    hola manolo,
    articulo interesante. pero el link a la fuente no funciona.
    en cuanto a los productos quimicos, no es que defienda su uso, y menos indiscriminado, ni mucho menos. pero aqui te va algo de info de algunos de ellos, por ejemplo: la lecitina es el lipido (o grasa) mas comun en nuestras celulas y las de todos los animales (y supongo que de la soja tambien, que es de donde se usa normalmente en productos alimenticios), el acido acetico es lo que hace al vinagre vinagre, la urea la producimos en nuestro cuerpo continuamente y forma parte de las reacciones bioquimicas en nuestro organismo (ciclo de la urea) (tambien forma parte del pis, pero que no nos vaya a dar asco que tambien esta en muchas cremas de la cara ;P), el acido ascorbico, y lo que es lo mismo, el ascorbato de sodio, son la vitamina c (por eso son antioxidantes),… bueno, y estos son los que me se sin mirar mas.
    a ver si nos vemos estas fiestas
    ana

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